tipos de cimentaciones superficiales

Tipos de cimentaciones superficiales

¿Quieres descubrir los aspectos básicos del mundo de la construcción? Si es así, es importante que conozcas los distintos tipos de cimentaciones superficiales y para qué sirven.

En primer lugar, aclaremos que las cimentaciones superficiales se refieren a las bases sobre las que se erigen estructuras, pero que se construyen sobre capas superficiales del suelo a poca profundidad. Además, esta profundidad es menor que su ancho.

Por estas características, tal vez pienses que no aportan mucha resistencia, sin embargo, son capaces de soportar las cargas de la estructura gracias a que reparten la fuerza que ésta le transmite mediante sus elementos de apoyo sobre una superficie bastante grande.

¿Cuáles son los tipos de cimentaciones superficiales?

Desde luego, hoy día existen dos  tipos de cimentaciones superficiales: las zapatas y las losas, que abarcan  otras clases de cimentaciones. Vamos a conocerlas a continuación:

Las zapatas: Aisladas, combinadas, corridas y emparrillados

Las zapatas son una clase de fundación directa que reúne uno o múltiples pilares. En caso de que recoja un solo pilar será una zapata aislada, pero si recoge más pilares estaremos ante una zapata combinada.

Una muestra muy común de zapata combinada es la que se conoce como zapata continua o corrida que se caracteriza por contener un grupo de pilares alineados.

Aunque entre los tipos de cimentaciones superficiales también hay una clase mixta que reúne características de las zapatas y las losas. Esta es conocida como el emparrillado de cimentación y está formada de zapatas corridas entrecruzadas en dos direcciones.

Eso sí, las zapatas suelen usarse especialmente en la cimentación de casas y pequeños edificios, incluso en las pilas de puentes.

Dicho esto, analicemos las características principales de las cimentaciones zapatas o directas:

zapatas

Cimentación zapatas aisladas

Se trata de una de las cimentaciones superficiales más aplicadas en el mundo de la construcción, al igual que las losas de cimentación (del que hablaremos más adelante) y, se suele emplear cuando la tensión admisible del terreno es un poco elevada y los asientos son bajos. En otros términos, cuando el terreno de fundación sea competente y firme.

Con el propósito de evitar posibles desplazamientos laterales, las zapatas aisladas se acoplan normalmente con vigas de atado a losas arriostrantes, una ejecución que es muy importante en las estructuras que se levantan en zonas sísmicas.

Cimentación zapatas combinadas

Hay diferentes situaciones en las que suele aplicarse la cimentación de zapatas combinadas:

  1. Cuando la capacidad portante es ligeramente menor como para adoptar zapatas aisladas.
  2. Cuando por la misma colocación de los pilares de la estructura resulta más favorable unir las cimentaciones de múltiples pilares próximos entre sí o, porque las cargas por pilas son tan altas que abre camino a zapatas aisladas muy cercanas o solapadas.
  3. Se suele utilizar también para evitar la formación de asientos diferenciales excesivos en terrenos híbridos, en estructuras con discrepancias de cargas importantes o en pilares que podrían formar enormes extravagancias.

La aplicación de estos tipos de cimentaciones superficiales es muy común para levantar  estribos de puentes, muros o muros de carga.

Cimentación emparrillados y vigas de cimentación

No son más que zapatas corridas, pero que se entrecruzan en malla y ortogonal.  Por lo general, la cimentación de emparrillado se emplea cuando el terreno tiene una alta deformabilidad y  poca capacidad portante.

También cuando muestre rasgos de heterogeneidad que den paso a la formación de asientos diferenciales o totales elevados.

Una característica destacable de este tipo de sistema de cimentación es que permite conseguir una excelente rigidización. Eso sí, su uso no es muy habitual porque su ejecución resulta más cara que una losa de cimentación.

Losas de cimentación

Cuando se habla de los tipos de cimentaciones superficiales, no se puede pasar por alto las losas de cimentación, un tipo de solución continua que se aplica normalmente para disminuir asientos totales y diferenciales en terrenos  heterogéneos o con poca firmeza.

Como verás, sirve para integrar estas heterogeneidades y las sustituye por una distribución irregular de las presiones sobre el terreno. El empleo de este sistema también es esencial cuando la variabilidad de cargas es indispensable entre apoyos próximos.

La losa de cimentación reemplaza a las cimentaciones aisladas o a los emparrillados, en aquellas, situaciones donde la zona cubierta por las cimentaciones supone un porcentaje alto de la superficie de ocupación en planta de la construcción.

Este tipo de cimentación pueden clasificarse en continua y uniforme, aligerada, nervada, tipo cajón, con pedestales o con refuerzo bajo pilares.

losas cimentación

¿Para qué sirven las losas de cimentación?

La losa actúa como una base de apoyo a todos los elementos estructurales y cubrirá la zona disponible. Esto significa que prevé la mínima presión unitaria, pero a lo largo de la cimentación y, por ende, dará lugar a un mayor vástago de tensiones que deberá considerarse en el cálculo de asientos.

Entre los diferentes tipos de cimentaciones superficiales, la losa es otro de los sistemas  que también tienden aplicarse aunque el terreno sea homogéneo y resistente como cuando se construye un sótano con un nivel freático superficial.

En estos casos se debe tener en cuenta la subpresión del agua y los requisitos de estanqueidad.

La utilización de losas de cimentación en edificaciones con sótanos muchas veces permite cimentaciones  compensadas, ya que el peso de las tierras excavadas puede ser superior a la del peso total de la estructura.

Ya que sabes casi todo sobre los tipos de cimentaciones superficiales, hemos llegado al final de este post. Esperamos que te haya resultado muy útil para conocer y entender cuando se emplean, para qué sirven y mucho más.